El 25 de octubre se celebró el evento Blockchain Electoral en la Ciudad de México donde las ponencias abordaron 3 temas fundamentales: tecnología, democracia e identidad.
El sistema electoral se conforma de diversos subsistemas, como partidos políticos, candidatos y votantes, por mencionar algunos. Dichas entidades tienen un grado de dependencia en donde sus relaciones no pueden ser unidireccionales; es decir, existe una relación en diferentes sentidos. Las implicaciones a partir de dichas relaciones, conllevan a una serie de tareas que requieren de una estructura robusta y consolidada, puesto que al ser entidades codependientes, sus operaciones debe estar coordinadas para un funcionamiento efectivo. En este sentido, existen herramientas tecnológicas que apoyan actividades como: el fomento a la participación, determinación de reglas para seleccionar información, restricciones en publicidad, divulgación de información. Por ejemplo, las redes sociales. Vale la pena detenernos en este punto por que es de suma importancia destacar que las redes sociales como Twitter o Facebook han cumplido un papel fundamental en la democracia, por ejemplo el caso de Egipto en 2013 con el golpe de estado, que se pudo llevar a cabo en gran medida por una organización virtual a traves de redes sociales que culminó en el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak. El ejemplo anterior podría considerarse una influencia positiva de la tecnología en un proceso democrático (también existen casos negativos como los de Trump y la manipulación de datos masivos o ventas de bases de datos como el caso del INE en México).
Un tema recurrente en dicho evento, fue identidad de los usuarios. En este sentido, la mayoría de los ponentes coinciden en que es un factor fundamental para agregar mayor veracidad y credibilidad a un entorno digital y algunos incluso se encuentran trabajando en ello con una propuesta biométrica. Cuando nosotros pensamos en el uso de herramientas de autenticación en actividades básicas, inmediatamente salta la pregunta: si en la actualidad es posible utilizar mecanismos biométricos que nos permiten identificarnos, como lectores de huellas digitales que permiten el acceso en diferentes circunstancias (por ejemplo salones en las universidades), ¿cuáles son las razones por las que las instituciones, como el INE en México, por ejemplo, no migran o utilizan ese sistema? Es decir, ¿Porqué preferir una tarjeta plastificada que un lector de huella digital?
Ahora es necesario preguntarse, ¿cómo se modificarían los procesos electorales incorporando la tecnología blockchain?
En el tema de elecciones tenemos un proceso que consiste en ubicar las casillas, determinar las formas de inscripción y verificación de las entidades participantes; así como diseñar el proceso de conteo de votos, su registro y validación. La democracia en este contexto, se ve limitada por la disponibilidad de recursos tecnológicos y las instituciones con las que cuenta. En general, la democracia puede representar un conflicto económico en un proceso electoral cuando se piensa en los costos operativos. En este sentido, es posible pensar en blockchain, puesto que la transparencia es la esencia de unas elecciones y en eso creo que la mayoría coincide. Con blockchain se resolvería parcialmente el costo logístico de ubicar casillas, contratar personal, emitir boletas, etc.
La siguiente pregunta es, ¿cómo pasar de una democracia a criptodemocracia?
El concepto de criptodemocracia podría concebirse como aquél proceso que incorpora la tecnología basada en la cadena de bloques descentralizada para la toma de decisiones. En un proceso electoral, pueden existir dos escenarios negativos: costos de desorden y costos de dictadura. Un ejemplo del costo de desorden sería la alteración de boletas electorales o votar varias veces; en el caso de los costos de dictadura, se da cuando existe intervención de autoridades para manipular la información o alterar el sistema. En una criptodemocracia, estos costos bien podrían ser minimizados o incluso eliminados, puesto que un sistema inmutable, impediría alteraciones.
La criptodemocracia en un proceso electoral disminuiría la posibilidad de autoritarismo o la manipulación por actores estatales para favorecer a un partido o candidato. En este sentido, algunos consideran que la tecnología aún debe estar a prueba como para determinar si podría ser lo suficientemente efectiva en un proceso electoral; sin embargo, vale la pena destacar que han pasado 10 años desde la existencia de bitcoin y al día de hoy su sistema sigue demostrando fortaleza a pesar de las mejoras que se han propuesto en otros protocolos
Finalmente, algo que sigue llamando la atención, es que se asume que blockchain debe tener lugar para que realmente exista una democracia, lo cuál no me parece errado; sin embargo, considero que ocurre un fenómeno similar cuando se desea realizar una investigación, en el sentido en que, es frecuente que cometamos el error de buscar un problema a una solución, lo cuál puede llevarnos a una equivocación. Personalmente, desde hace algún tiempo, he considerado que en el tema de blockchain (no criptoactivos), es indispensable comenzar por comprender la tecnología y sus posibles aciertos y desaciertos; tener una visión consolidada de las posibles implicaciones para saber con toda seguridad, si esta tecnología resolverá los problemas, específicamente, en términos de democracia. En este sentido, la mayoría de los panelistas coincidieron en que la educación es fundamental para la implementación de una tecnología descentralizada puesto que no solamente basta la implementación, sino que es necesario una educación formal y responsable, lo cuál es totalmente cierto cuando se piensa de manera sistémica y en donde diversas decisiones (sobre todo políticas) dependen en gran medida de las instituciones o autoridades.
**Quiero aclarar que he utilizado el término "blockchain" para familiarizar al lector; sin embargo, la palabra es un concepto que por sí solo no puede ser sinónimo de la tecnología de bitcoin, esto lo abordaré en otro momento.
Publicado originalmente en Medium, octubre de 2018. Leer el artículo completo ↗