Criptoactivos y blockchain en la economía: de la 5ª a la 7ª revolución tecnológica

Eloisa Cadenas · Octubre de 2018

A lo largo del tiempo, la ciencia y la tecnología han alcanzado niveles superiores que han permitido modificar los procesos en los que se desarrolla la industria en el mundo y que han cambiado la historia. Estas modificaciones se han destacado fundamentalmente por la innovación, un concepto introducido por el economista Schumpeter en 1911 y que se concibe como una mecanismo que impacta en los procesos de decisión de la industria con alcances ulteriores como la modificación de políticas, precios e, incluso, regulaciones.

La innovación en este contexto se basa en la tecnología como elemento característico. Algunos economistas como Julius Wolf, Nikolái Kondrátiev, Richard R. Nelson y Sidney G. Winter, propusieron algunas clasificaciones sobre las trayectorias que sigue una innovación tomando en consideración factores como el grado de expansión, el estancamiento, la relación de la innovación con el entorno, etcétera.

Gráfico 1. Trayectoria de una tecnología individual

Fuente: Technological revolutions and techno-economic paradigms (Pérez, 2010).

El proceso que sigue una tecnología individual puede, en la mayoría de los casos, es la siguiente:

  1. La innovación radical, que es donde hace su aparición la tecnología.
  2. Una trayectoria definida, la cual surge como una consecuencia a la exploración de posibles mejoras a la tecnología.
  3. La trayectoria restringida generada por una dirección clara de las mejoras
  4. El alcance de la madurez donde el despliegue del potencial es menor en comparación con las otras etapas.

De este modo, la tecnología o alguna innovación independiente, se entiende como un elemento exógeno introducido en la sociedad que revoluciona diversos contextos y que provoca una revolución tecnológica.

Revoluciones tecnológicas

Una revolución tecnológica puede definirse como un conjunto de movimientos tecnológicos relacionados entre sí que crean un “sistema de sistemas” que modifican el orden mundial y generan una onda de desarrollo de largo plazo. Eso ha permitido que la teoría económica plantee los ciclos económicos. Cada uno de estos ciclos se destaca fundamentalmente por la transformación de la riqueza económica que permite la apertura de nuevas oportunidades para aumentar la eficiencia de las industrias y sus actividades. Un aspecto interesante y que es característico de las revoluciones tecnológicas, es que estas transiciones han estado representadas por burbujas económicas y han dado pie a las diferentes recesiones a lo largo de la historia.

Haciendo una revisión sobre el impacto de la tecnología en la economía, es posible establecer una diferenciación con base en los ciclos económicos. El economista ruso Nikolái Kondrátiev identifica tres sucesos: expansión, estancamiento y recesión; sin embargo, otros autores como Shumpeter o Daniel Šmihula, consideran esencialmente factor tecnológico.

Tabla 1. Revoluciones tecnológicas

Suceso

Año

Innovación

Revolución industrial

1770–1842

Tecnología textil que reemplazó las máquinas de vapor por motores de alta presión.

Era de las Máquinas de Vapor y el Ferrocarriles

1830–1875

Locomotora de vapor

La edad de acero, la electricidad y la ingeniería pesada

1875-1908

Primera fábrica acero

Bessemer de alta

eficiencia.

La era del petróleo, el automóvil y la producción en masa

1908-1975

Producción

Ford “T” en línea

de producción.

La edad de la información y las telecomunicaciones

1975-1990

Microprocesadores

Computadoras personales

Control automático de procesos

Fuente: Elaboración propia con base en Kondrátiev.

En la Tabla 1 se muestran las revoluciones tecnológicas sucesivas desde 1770 hasta el año 1900 diferenciadas por el factor tecnológico, que van desde la creación de máquinas textiles hasta la invención de microprocesadores y el control automático de procesos.

Tabla 2. Duración de los ciclos económicos.

Revolución Tecnológica

Periodo

Duración del ciclo

Revolución financiera agrícola

1600-1780

180 años

Revolución Industrial

1780-1880

100 años

Revolución técnica

1880-1940

60 años

Revolución científico-tecnológica

1940-1985

45 años

Información y las telecomunicaciones

1985-2000

15 años

Fuente: Šmihula, 2009.

Como se muestra en la Tabla 2, el horizonte temporal en cada una de estos ciclos es más corto debido a los avances tecnológicos y a diferencia de las clasificaciones de antes del siglo XXI. En efecto, es posible observar que cada etapa se ha reducido en gran medida por algunas herramientas tecnológicas importantes como las telecomunicaciones o la informática.

La 6° Revolución tecnológica: internet y nanotecnología.

En general, es difícil determinar el tiempo de duración de una revolución tecnológica, esto se debe en gran medida a los diferentes factores que se consideran; no obstante, cuando se toma en cuenta la tecnología, es pueden diferenciar los ciclos. En este sentido, algunos autores han conceptualizado una 6° revolución tecnológica donde algunos criterios han sido:

  • Nanociencias y nanotecnología.
  • Biotecnología y biomedicina incluyendo la ingeniería genética y ciencias “ómicas”.
  • Tecnologías de la información incluyendo los avances en computación y comunicaciones e internet.
  • Ciencias de la cognición incluyendo las neurociencias cognitivas y los avances en inteligencia artificial.

Tomando como ejemplo internet, su popularización transformó radicalmente a la industria, puesto que las empresas modificaron sus prácticas y estrategias de venta logrando tener una mayor penetración en los clientes. Asimismo, la llegada de otras tecnologías como los teléfonos inteligentes y tabletas móviles también han modificado a la industria, ya que muchas de las tareas realizadas comúnmente desde un software instalado en una computadora de escritorio, han migrado a aplicaciones (app’s) desarrolladas para tabletas que incluyen sistemas operativos como iOS o Android, modificando el mercado de las computadoras personales o laptops, y las estrategias de comercialización. Además, la creación de medios digitales que proporcionan contenido multimedia como Netlflix, han impactado negativamente a la industria del entretenimiento, por ejemplo a la extinta Blockbuster o la empresa Televisa en México, que en el segundo trimestre de 2015 reportó a la Bolsa Mexicana de Valores una baja del 16.4 por ciento y para 2016 una caída del 8.4 por ciento respecto al año anterior, siendo ésta última su peor crisis en años.

La 7° Revolución tecnológica: criptoactivos y blockchain.

Cuando surgió el primer criptoactivo, bitcoin, el mundo ignoró su existencia puesto que su desarrollo se dio inicialmente entre miembros de comunidades específicas, como desarrolladores de software y especialistas en ciberseguridad; así como en sitios para venta de productos ilegales como Silk Road. Sin embargo, cuando bitcoin comenzó a cotizarse en algunas casas de intercambio, como la desaparecida Mt. Gox, su preció aumentó y generó mayor expectativa.

Después de 2013, diversos proyectos se sumaron a la creación de nuevos criptoactivos como NEM o Ether, que se basaron en la tecnología de bitcoin pero con mejoras incluidas, que representarían la trayectoria definida descrita al inicio de este artículo. Para 2015, bitcoin ya tenía un precio alrededor de los 400 US dólares, rebasando el precio de otros activos del mercado como el oro.

Aquellos que observaron el fenómeno de forma minuciosa, consideraron que se trataba de un fenómeno “disruptor” con capacidades de transformar al sistema financiero y la banca internacional. Incluso, algunos se atrevieron a pensar que se trataba del “dinero del futuro”. Esto tomó por sorpresa a las instituciones financieras más importantes como la Comisión Bolsa y Valores​​ de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) o el Banco Central Europeo. El súmmum de todo esto, convergió cuando el precio de bitcoin se disparó y alcanzó los 20 mil US dólares, ocasionando la burbuja económica de bitcoin en 2017. Además, no debe omitirse que en ese año también existió un aumento importante en la creación de otros criptoactivos.

Para 2018, el precio de bitcoin cayó abruptamente y se ubicó alrededor de los 6 mil US dólares manteniéndose así al menos en el primer semestre de ese año. En la actualidad, las autoridades financieras cuentan con mayores herramientas para analizar el fenómeno, es por ello que los criptoactivos probablemente se encuentren actualmente iniciando la etapa de trayectoria restringida, en donde conceptos como criptodivisas, dinero del futuro o criptomonedas resultan inconsistentes y erróneos; por el contrario, las instituciones emiten regulaciones que cuentan con una mayor comprensión de lo que ahora se le conoce más como activos virtuales o criptoactivos, que tienen la capacidad de facilitar las transacciones y con un menor costo.

Blockchain

A partir de bitcoin, muchos destacaron que el valor de los criptoactivos que basaba en su tecnología, la cadena de bloques o blockchain y la tecnología de contabilidad distribuida (DLT), puesto que incorpora características innovadoras tales como inmutabilidad, transparencia y confianza. Matemáticamente es prácticamente imposible que pueda cambiarse la forma en que funcionan las cadenas de bloques, por ejemplo, ajustando sus niveles de seguridad, evitando que tengan contenidos públicos y transparentes para que estén disponibles solo para visualización e interacción privada.

Al margen de los criptoactivos, los desarrolladores descubrieron que la blockchain contaba con la capacidad de poder transformar, no sólo el sector financiero, sino también otras áreas como la logística y la cadena de suministro en la industria alimenticia, la industria de distribución de servicios como Amazon o Alibaba, el sector inmobiliario e incluso, votaciones electorales y los procesos legales.

En un ejercicio realizado por la Comisión de Tecnologías Financieras y Emergentes del Colegio de Contadores Públicos de México, se han analizado los posibles impactos de la tecnología blockchain en el ámbito financiero, algunos de ellos son:

  • Transformaciones en la adquisición y retención de clientes
  • Innovaciones en modelos de negocios existentes o incluso interrupciones a través de la creación de nuevos modelos de negocios para productos y servicios.
  • Aumento en la eficiencia de liquidación.
  • Disminución de los tiempos de liquidación.
  • Créditos peer-to-peer (P2P).
  • Pagos transfronterizos, remesas globales y divisas.

El gran valor de esta tecnología es que brinda soluciones seguras, rápidas, confiables y transparentes que pueden ser públicas o privadas. Los alcances son importantes puesto que permitiría empoderar a las personas de países en vías de desarrollo creando un sistema financiero más incluyente y que se repitieran eventos como el de 2008.

Conclusión

Retomando las ideas iniciales sobre las revoluciones tecnológicas, es menester considerar que la llegada inesperada de criptoactivos y blockchain, sugieren el mismo efecto ocasionado por las telecomunicaciones e internet dentro de la industria puesto que, realmente, representan fenómenos disruptores. Además, también han contado con una de las características de las revoluciones tecnológicas: las burbujas especulativas. No olvidemos que el auge de internet, derivó en una burbuja económica mejor conocida como puntocom, cuando en la década de los años 2000, comenzaron a crearse una enorme cantidad de empresas en internet con el objetivo de aumentar su valor. De igual forma, los criptoactivos tuvieron un evento similar en 2017, como ya se mencionó.

Si contrastamos el efecto de dichas tecnologías, entonces es posible pensar en una sexta y séptima revolución. Los alcances y posibles efectos de los criptoactivos y la blockchain infieren una nueva transformación de la industria. Por ello, es posible que blockchain y criptoactivos sean parte de una nueva etapa, diferente a una sexta revolución que incluiría internet y las tecnologías de información (TIC), puesto que se trata de una innovación, un proceso cataláctico donde convergen la tecnología, la economía y el contexto social, que impactan en la dinámica de los procesos y en el propio paradigma.

Referencias:

Pérez, C (2009). Technological revolutions and techno-economic paradigms Cambridge Journal of Economics. Disponible en: https://doi.org/10.1093/cje/bep051

Sandoval R, L (2004). Los ciclos económicos largos Kondratiev y el momento actual. Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM.

Šmihula, D (2009). The Waves of the Technological Innovations of the Modern Age and the Present Crisis as the End of the Wave of the Informational Technological Revolution. Studia Politica Slovaca, issue: 1 / 2009, pages: 32­47. Disponible en: https://ssrn.com/abstract=2353600

Escrito en octubre de 2018.