El problema de Scotiabank y la identificación nuevos mecanismos para cometer delitos dentro del comercio electrónico

Eloisa Cadenas · Octubre de 2018

El pasado 5 de octubre el presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Constanzo, en entrevista, habló sobre el problema que se ha dado con Scotiabank.

Di Constanzo señaló en la semana del 27 de septiembre, Scotiabank informó a la CONDUSEF, que a partir del 20 de septiembre reajustaría sus sistemas por lo que estaría fuera de realizar operaciones, asociadas con banca en internet, operaciones en sucursales, banca remota, en portales de internet. Ante la notificación, la Condusef giró instrucciones a dicho banco que informara a todos los usuarios sobre la suspensión del servcio.

El problema surgió cuando el lunes 1 de octubre, la plataforma seguía sin restablecer el servicio y regresar a la normalidad. En este sentido, la CONDUSEF al ver que el plazo para continuar con el servicio no se cumplió, envió un comunicado para alertar sobre las afectaciones.

Algunas de las especificaciones incluidas en este comunicado informan que el banco deberá hacerse responsable por las afectaciones que pudiesen sufrir los usuarios, es decir, no pueden ser sujeto a algún cobro de pago tardío o cobro de tasa de interés. Por ejemplo, si un usuario tiene una tarjeta de crédito o débito y alguna de ellas cuenta con el servicio de “domiciliación” o cargos automatizados para el pago de servicios (escuela, telefonía móvil, internet, etcétera), y el usuario no pudo hacer transferencia, esos costos debe asumirlos Scotiabank puesto que no son responsabilidad del usuario. Lo anterior será aplicable siempre y cuando se demuestre el intento por realizar el pago

Al 5 de octubre, el banco seguía sin normalizar el servicio, incluso el propio organismo se vio afectado ser cliente de dicho banco. Di Constanzo señaló que la Dirección de Finanzas se comunicó en ese día para solicitar una explicación sobre lo que estaba ocurriendo y la respuesta de Scotiabank fue que no tenían una fecha exacta sobre el día para operar normal. Di Constanzo enfatizó que, ante el panorama, la Ley le da una oportunidad al banco para pedirle un informe detallado y a partir de ello, la CONDUSEF decida si deben aplicar o no sanciones.

La información sobre una forma de fraude en compras en internet

A partir de lo acontecido con Scotiabank, otro tema que también preocupa a la Condusef es el de los fraudes dentro del comercio electrónico. En este sentido Di Constanzo señaló que la Secretaría de Economía, debería generar disposiciones o incluso una ley que obligue a los sitios de comercio electrónico a generar esquemas adicionales de seguridad, como preguntas secretas o cualquier otra acción que permita verificar o legitimar la identidad de la persona que está intentando hacer la operación.

La verificación de los usuarios es uno de los temas de suma importancia para la institución, ya que el modo de operar para realizar esos delitos o estafas se basa en esas fallas. Por ejemplo, la Condusef cuenta con evidencias que muestran cómo los delincuentes venden en el mercado negro, algoritmos para generar números de tarjetas o se venden las bases de datos que contienen números de tarjetas construidos a partir de esos algoritmos.

En el caso de las tarjetas de crédito o débito, los 16 dígitos de cada tarjeta y el orden, incluyen información relativa del usuario, por ejemplo, el tipo de tarjeta que es (clásica, oro, etc.) o si se trata de un banco en especial. Los últimos 6 números, contienen información particular del usuario.

¿Cómo operan los delincuentes?

Cuando los delincuentes adquieren algoritmos para crear los números de tarjetas, la forma de operar es la siguiente:

Con el número clonado, realizan una operación en el comercio electrónico con una denominación muy baja (alrededor de $10 o $20 pesos) para que no llame mucho la atención del usuario.

Posteriormente, los delincuentes dan algunos datos que pueden ser el correo, algún domicilio u otros datos que respalden al número de tarjeta clonado y si la operación resulta exitosa, los delincuentes elevan los montos para realizar más compras dentro del comercio electrónico siempre y cuando no rebase el monto mínimo para que se emitan las alertas en los bancos.

A partir de lo anterior, la Condusef señala que el área de oportunidad o la obligatoriedad se debe dar en el portal de comercio electrónico y en el banco, porque si el banco verificara el dato que está aportando el usuario, podrían corroborar que dicho dato no corresponde al titular de la cuenta y con ello, sería posible detener la operación. Al día de hoy esto no sucede puesto que no existe obligatoriedad para verificar la legitimidad de los usuarios.

Con base en cifras de la propia Condusef, se destaca que en el primer semestre de 2018, de 4.5 millones de quejas, aproximadamente 2 millones estuvieron relacionadas con el comercio electrónico.

ya que el eslabón débil de la cadena es el usuario y el banco y que deberían disposiciones para bancos y comercios electrónicos que permiten identificar la identidad de los consumidores.

Es por ello que uno de los principales intereses de la institución, es divulgar la información a los usuarios. La institución recomienda algunas herramientas de prevención:

  • Utilizar aplicaciones de los bancos que permitan al usuario revisar permanentemente sus operaciones y puedan detectar cargos no reconocidos.
  • Activar los sistemas de alertas para cada operación.

Además, se invita a los usuarios de cuentas bancarias a revisar sus estados de cuenta, puesto que han detectado que la practicidad y la eliminación de estados de cuenta en papel, ha ocasionado que los usuarios cada vez revisen menos sus estados. Esto es muy importante para identificar si el sistema está funcionando.

Escrito en octubre de 2018.