Los criptoactivos o activos virtuales en México se han ido incorporando paulatinamente. Todavía en 2017 no se tenía claro el rumbo que seguirían, particularmente en nuestro país.
La burbuja especulativa de aquel año, obligó a las autoridades a establecer una postura aunque no se tuviese un conocimiento del todo claro sobre su funcionamiento. A tal grado llegaron las alarmas internacionales que las declaraciones no se hicieron esperar. Por ejemplo, Jamie Dimon de JP Morgan en alguna declaración del segundo semestre de 2017, indicaba que invertir en criptoactivos era para "tontos" (al menos así se refirió hacia sus empleados que tuviesen intenciones en comprar). En contraste, la Bolsa de Valores de Chicago (CME Group), le apostó a los futuros de bitcoin el 18 de diciembre probablemente con el objetivo de estabilizar el mercado de criptoactivos cuando bitcoin se superó los 20,000 USD.
En México, el Banco Central (aún con Agustin Carstens), fue emitiendo comunicados con base en lo que las principales instituciones a nivel internacional declaraban, tales como la SEC o el BCE. En este sentido, el fenómeno "crypto" coincidió con la Ley Fintech que en ese momento aún se estaba redactando y cuyo objetivo es, entre otras cosas, regular a todas aquellas empresas que pertenecen a ese sector.
Este acontecimiento fue una oportunidad para que, dentro de esta Ley, también se incluyeran a los activos virtuales. Al respecto, la Ley marca que los criptoactivos son activos virtuales y que no son de uso corriente (dinero fiduciario). Además, indica que el Banco de México será quien determine qué criptoactivo podrán comercializarse (actualmente se negocian bitcoin, ether, ripple, litecoin, bitcoin cash y tusd).
A pesar de que la Ley Fintech es un primer intento por marcar cierta apertura con el mundo crypto, aún existen diversos vacíos legales puesto que, la ley aún no es lo suficientemente clara principalmente en términos de seguridad. Es decir, ¿qué postura tomarán las autoridades en caso de un robo o hackeo? Por ahora la Ley sólo deja claro que es responsabilidad de la empresa y que el cliente, debe tener conocimiento sobre los riesgos.
También, existe poca información sobre los procedimientos que deberán seguir aquellas empresas que operen con criptoactivos o los aspectos fiscales. Hasta el momento parece ser que es a criterio de cada empresa y su área contable.
El panorama para 2019
Aunque la problemática sobre los crypto's persiste en la mayoría de los países, los esfuerzos de las autoridades mexicanas parecen encaminarse positivamente.
Una de las primeras tareas que tendrán las instituciones financieras será estar atentas sobre cómo evolucionará el mercado de criptoactivos y considerar las posturas que tomen las principales instituciones a nivel internacional con el objetivo de identificar tendencias y poder anticipar decisiones.
Se requiere también, crear alianzas estratégicas y grupos de trabajo expertos en la materia que trabajen en las posibles formas en las que los criptoactivos pueden coexistir con el sistema financiero. Vale la pena ahondar en este punto puesto que los criptoactivos, al ser un fenómeno tecnológico "cataláctico" (entiéndase como un fenómeno espontáneo y disruptor en la economía), serán muy difíciles de frenar debido la creación de otras crypto's que han aumentado sustancialmente.
El tema de las Ofertas Iniciales de Moneda (ICO por sus siglas en inglés) es otro aspecto trascendente puesto que el número de ICO se están lanzando de manera más recurrente y sin restricción alguna puesto que en la Ley Fintech no están contempladas. En este sentido, valdría la pena que las autoridades tuvieran al menos alguna postura principalmente para proteger a los usuarios.
Se requiere una constante difusión de información así como educación financiera puesto que las personas aún tienen grandes cuestionamientos sobre el significado de los criptoactivos y principalmente, cómo funcionan. Aún existe confusión sobre las vulnerabilidades, ya que también se tergiversa la seguridad de las wallets o exchanges, con la seguridad implícita en los criptoactivos.
Finalmente (y probablemente el más importante), es necesario que el Banco de Mexico delimite qué activos virtuales podrán operarse puesto que 2018 no ha sido su mejor año. En este sentido, valdría la pena replantear los criterios para cuantificar el riesgo, puesto que la Ley deja como referencia las Normas de Información Financiera las probablemente no sean consistente con el modelo de alto riesgo que caracteriza al ecosistema de criptoactivos.
Sin lugar a duda, 2019 podría ser un año en donde el panorama para bitcoin y otros activos virtuales puedan ser entendidos de mejor manera con el objetivo de que las instituciones financieras establezcan. nuevas y mejores disposiciones.
Publicado originalmente en Medium, noviembre de 2018. Leer el artículo completo ↗