Las mujeres dentro del mundo blockchain ha sido bastante competido
Registro sobre las mujeres relacionadas con blockchain
Mujeres que invierten en criptoactivos
Qué disciplinas desarrollan
Las mujeres en la ciencia y en el desarrollo de la tecnología e industria
Con el paso del tiempo, la adopción del sistema patrilocal se tradujo en la separación física
de las mujeres emparentadas entre sí, cosa que, tanto por la distancia impuesta como por
el hecho de quedar convertidas en simples instrumentos de producción al servicio de una
familia ajena, la de su marido, acabó con su ancestral tradición de trabajo cooperativo. La
consecuencia fue que, las mujeres, conforme fueron perdiendo el control de la producción
de alimentos, comenzaron a verse más desprotegidas, disminuyendo sus derechos
igualitarios al tiempo que se incrementaba su explotación e inseguridad.
Por qué no hay tanta difusión
El rol socioeconómico de la mujer en las comunidades preagrícolas (c. 2500000 a 9000 a.C..)
La historia de nuestro mundo ha sido escrita siempre por varones que, desde un
androcentrismo atroz, han vilipendiado a la mujer o, en el mejor de los casos, la han
ignorado por completo. Sólo a partir de este último siglo se han emprendido
investigaciones rigurosas con el fin de revisar la historia teniendo en cuenta el papel
desempeñado realmente por las mujeres, y sus resultados, en todos los casos, cualquiera
que haya sido el ámbito analizado, han acabado cuestionando en muchos puntos
fundamentales la falaz construcción histórica y social que debemos a los expertos
masculinos de todos los tiempos.
El futuro y oportunidades para las mujeres en el sector
no hay base alguna que apoye el modelo teórico de los cazadoresrecolectores
que habla de los varones como proveedores y de las hembras como seres
dependientes e improductivos. Lo cierto es que las mujeres toman a menudo la principal
responsabilidad de las actividades productivas y reproductoras, pues proporcionan la
comida corriente de sus hijos y maridos al paso que cumplen con un considerable
compromiso temporal y social con la siguiente generación.»123 Cfr. Martín, M. K. y Voorhies, B. (1978). La mujer: un enfoque antropológico. Barcelona: Anagrama.
123 Ib¡d.,p. 167.
En este tipo de sociedad las
mujeres mantuvieron su tradicional predominio en la producción de alimentos129, pero
también es cierto que su papel fue perdiendo peso gradualmente a medida que nuevas
necesidades forzaron el incremento del nivel de productividad.
Resulta obvio que la horticultura derivó directamente de las observaciones hechas por las
mujeres durante los miles de años que ejercieron como recolectoras —también es evidente
que de los conocimientos que aportó esa fase acabaría surgiendo la agricultura—, y que
debió de ejercer un pleno control sobre esa fundamental actividad hasta que, cambios
medioambientales y/o el incremento demográfico —que forzó el aumento de la
producción de alimentos— demandaron una gradual incorporación del varón en las
labores agrarias, cuya primera función, debido a su mayor fuerza muscular, fue desbrozar
los futuros terrenos de cultivo para hacerlos más accesibles a las mujeres, que seguían
siendo las encargadas de la recolección.
Con el paso del tiempo, la adopción del sistema patrilocal se tradujo en la separación física
de las mujeres emparentadas entre sí, cosa que, tanto por la distancia impuesta como por
el hecho de quedar convertidas en simples instrumentos de producción al servicio de una
familia ajena, la de su marido, acabó con su ancestral tradición de trabajo cooperativo. La
consecuencia fue que, las mujeres, conforme fueron perdiendo el control de la producción
de alimentos, comenzaron a verse más desprotegidas, disminuyendo sus derechos
igualitarios al tiempo que se incrementaba su explotación e inseguridad
Martin y Voorhies, «los grupos de filiación matrilineal establecen un
complejo retículo de vínculos y lealtades de parentesco que logran cruzarse con eficacia
por encima de las corporaciones locales y los presuntos grupos de intereses especiales. Las la evidencia etnográfica afirma que, si bien el sistema matrilineal
proporciona una estructura altamente adaptativa y eficiente para las sociedades
horticultoras que se desarrollan en medios estables, cuando comienzan a escasear los
recursos, se entra en competencia con grupos vecinos y la producción debe intensificarse
para abastecer las nuevas necesidades de una población en aumento, este sistema
organizativo ya no sirve y acaba siendo sustituido por el patrilineal, que, al contrario del
matrilineal —que es integrador y no competitivo—, fomenta los impulsos de adquisición y
de división interna, eso es la acumulación de recursos, la extensión de las zonas de
explotación agropecuarias y la expansión de las comunidades (habitualmente en
detrimento de asentamientos vecinos, siendo la causa de las primeras tensiones y guerras). 130 Cfr. Martin, M.K. y Voorhies, B. (1978). Op. cit., p. 198.131 Ibíd.,pp. 202-203.
Escrito en agosto de 2019.